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Conociendo el Síndrome de Enterocolitis Inducida por Proteínas de los Alimentos (FPIES – SEIPA)
24 febrero, 2016

¿Qué es un síncope?

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Dra. Teresa Guixeres

Un síncope es una pérdida momentánea de la conciencia y del tono muscular (el niño se queda “blando” o cae al suelo) debido a una falta de riego cerebral transitoria.
Un 15 % de los niños pueden tener un síncope antes de finalizar la adolescencia (periodo de mayor frecuencia), la gran mayoría de causas benignas.

El más frecuente (85% de los casos) es el síncope vasovagal. Suele producirse tras un desencadenante (después de levantarse por las mañanas, o al estar mucho rato de pie o sin comer, ante condiciones de calor y humedad, después de un ejercicio prolongado, al ver sangre, al realizarle una analítica o procedimiento, en situaciones de ansiedad o temor…). Durante varios segundos presenta síntomas anticipatorios como reducción de la visión y de la actividad (puede oír pero no se puede mover), notar el corazón latiendo rápidamente, palidez, sudor…para después quedarse fláccido y caer al suelo con pérdida de conciencia, que no suele durar más de un minuto y la recuperación es completa.

Otro tipo de síncope frecuente es el síncope ortostático en que la tensión arterial disminuye de forma exagerada al ponerse de pie. Algunas condiciones que pueden favorecerlo son la falta de líquido, tras reposo prolongado en cama, algunas enfermedades infecciosas y algunos fármacos (como los antihipertensivos y los diuréticos).

En niños de entre 6 meses y 2 años, se puede producir un tipo de síncopes llamados “espasmos del sollozo”, aunque no tienen porqué acompañarse de llanto. Suele haber antecedentes familiares y se diferencian 2 tipos: cianóticos y pálidos. En los cianóticos, el niño se encuentra furioso con llanto vigoroso y de repente realiza una inspiración prolongada dejando de respirar, se pone azulado y pierde la conciencia y el tono muscular durante unos segundos, con recuperación inmediata y completa. En los pálidos, el niño sufre algún susto súbito, caída o traumatismo, realiza un llanto breve y silente como un grito, se queda pálido y pierde la conciencia y el tono muscular. En los 2 tipos se pueden producir sacudidas breves al final, pero no se trata de convulsiones.

Los síncopes más preocupantes, de causa cardiaca, son muy infrecuentes en pediatría. Deben de sospecharse, y por tanto ser remitidos a un cardiólogo pediátrico, en los siguientes casos:

-Si hay una historia familiar de muerte súbita antes de los 40 años.
-Si hay antecedentes de cardiopatía familiar o arritmias.
-Si el niño tiene una cardiopatía conocida o su pediatra sospecha una cardiopatía al explorarlo.
-Si el síncope se ha producido durante el ejercicio.
-Si el síncope se ha producido nadando, tras un ruido fuerte, un sobresalto o estrés emocional importante.
-Un síncope sin ningún tipo de síntoma anticipatorio (directamente pierde la conciencia y cae al suelo, habitualmente produciéndose alguna lesión al caer) o precedido de dolor torácico o palpitaciones.

En estos casos, el cardiólogo pediátrico le realizará una historia clínica completa, lo explorará y auscultará y le realizará un electrocardiograma y una ecocardiografía. Según los hallazgos le recomendará unas pautas de actuación y puede precisar más pruebas complementarias.

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